Respuesta de “Mamen”
Hola, buenas quisiera manifestar mi experiencia en sintonía a la
carta de Antonio Olmo.
Como
muchos sabéis, yo vivo la enfermedad del Parkinson desde el otro
lado. No tengo bloqueos físicos, aunque sí emocionales, no tengo
discinesias, pero sí debo rendir más de lo normal para poder
apoyar a mi marido económicamente, y que nuestro futuro tenga un
poquito más de color.
No
tengo dolores físicos, pero sí me duele el corazón cada

mañana, cuando le veo que le cuesta levantarse, cuando viene
agotado del trabajo, cuando está comiendo y su mano es una
garra, cuando, a veces sólo con la mirada me dice, " no puedo
más".
No tengo temblores, pero me tiembla el alma, por no saber
"Qué pasará mañana".
Todos los lados de la enfermedad son duros. Pero yo quiero y
debo ser fuerte, por mí misma y por mi familia, que son mi vida.
Y como ya he expresado otras veces, la unión entre nosotros
conseguirá que nos hagamos un colectivo fuerte y seamos
escuchados.
Yo, soy la menos indicada para hablar de estos temas, ya que me
falta mucha experiencia, pero dentro de mis limitaciones, he
querido aportar mi granito de arena en éste mundo de la
enfermedad del Parkinson. Me gustaría que las personas que
contáis con experiencia nos hicierais llegar toda la información
que pueda ser útil en estos casos.
Si
todos callamos..... Nadie nos escuchará
Si no nos implicamos.... Nada conseguiremos
No
tengáis temor a escribir mejor o peor. Pedro, no lo hace porque
insiste en que no sabe expresarse y los sentimientos no saben de
ortografía, ni de falta de expresión, simplemente se leen y se
escuchan con el corazón, me daría mucha pena que quedarais
callados por tales motivos.
Desde aquí quisiera contar con todos vosotros. Ayudadme a mí y a
muchas otras personas que mañana estarán en una situación
parecida. Que no quede en el olvido, por favor .Somos muchos
los que vivimos
EL OTRO LADO DEL
PARKINSON
Saludos Carmen Torregrosa ( Mamen ) 40 años ( Pedro 42 años )
Respuesta:
Apreciada Mamen
Desde nuestro tren, doy respuesta a tu bonita carta
manifestándote esos sentimientos que tu conoces………..
Esas experiencias que vivimos los afectados por el Parkinson y tú
compartes.
Miradas de complicidad, suspiros de amargura, expresiones de
cansancio, noches de amargura, torpeza de movimientos y un sinfín
de sentimientos.
Entre ellos el más fuerte, el más importante, el que lo mueve
todo, el que nos anima, el que hace que los suspiros se conviertan
en sonrisas, la amargura en dulzura, el cansancio en energía y
haga que la torpeza sea la más tierna forma de una caricia.
Es el amor!, el que tú das y sin duda recibes de tu afortunado
compañero.
Desde mi lado en este nuestro tren, te digo que tú como cuidadora
eres y sois muy importantes para nosotros.
Gracias Mamen, tu amigo
Antonio Olmo